MeteoBinéfar

Suave comienzo del otoño

05/11/2013
by Víctor

Tardó en llegar el verano y tardano está siendo el otoño. Y seguramente nos quedaremos sin él, porque a lo que nos demos cuenta ya llegan los fríos y las nieves, algo a lo que por otra parte ya estamos acostumbrados.

Octubre ha sido seco y muy cálido. Los registros lo dicen todo, en un mes en el que caen en torno a los 45 mm, en la mayoría no se han superado ni los 20 mm. Tan solo Binéfar y Santa Ana con 33 mm se acercan a dicha cifra y todo gracias a las tormentas del día 4 que descargaron de forma moderada aunque irregularmente repartidas. A reseñar los 29,5 mm de Binéfar con intensidades de 80 mm/h en 10 min y los 26 mm de Santa Ana. En cuanto a las temperaturas, las medias se han situado alrededor de los 17°C en todas las estaciones (Binéfar 17,2°, San Esteban 17,1°, La Melusa 17°), con una anomalía positiva de 2,5° respecto del periodo 71-2000, aunque algo menos respecto a la treintena siguiente (81-2010) que ya toca tomar como referencia. Para la estación de Binéfar este octubre se sitúa el cuarto más cálido de los últimos 18 años. En este caso tanto las máximas como las mínimas se han visto afectadas de igual forma por la anomalía.

A reseñar las temperaturas máximas de los primeros días, que en tierras del Ebro marcaron máximos históricos para un mes de octubre con valores por encima de los 32° en muchas localidades, y que aquí se quedaron en torno a los 30°, como en La Melusa con 30,6°C o Santa Ana con 30,7°C. También las mínimas dieron que hablar por sus valores elevados; la noche del 2 al 3 mientras se aproximaba la parte oriental de la vaguada que nos iba a afectar los días siguientes, vientos cálidos del sur y unos cielos cubiertos con llovizna dejaban el mercurio matutino por encima de los 20 °C (20,9°C en Binéfar), hecho nunca registrado  en el mes de octubre.

La configuración atmosférica general ha sido del tipo zonal con vientos de poniente en superficie  y algo más del sur en altura, lo que nos ha traído las consabidas temperaturas suaves y perturbaciones atlánticas que tan apenas llegaban a nuestra zona, dejando solo nubosidad abundante y parcas precipitaciones.

Y la seta se fue. La verdad es que este tiempo no ha ayudado nada a su proliferación. El ambiente cálido y seco de septiembre y octubre también se ha dejado notar en los bosques del Pirineo quedando la recogida para los más veteranos y experimentados.

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